LIDERAZGO DE CRISTO...SAMUEL VS. SAÚL

Liderazgo de Jesús

Samuel vs. Saúl

En países de todo el mundo, todos hemos cometido un error muy grave sobre liderazgo en la Iglesia. En muchos lugares la persona que estudia la Biblia en el seminario o instituto bíblico, o la persona que es exitosa en los negocios o que habla bien va a ser la persona que se vuelva el líder o el “pastor”. Hemos visto en la India y en otros países, muchas veces, que la persona que tiene una bicicleta y sabe leer es escogida para ser el líder. ¡Así no es como Dios lo hace! El liderazgo de Dios no está basado en quien puede leer, o quien sabe más, o quien puede hablar mejor, o quien tiene la mejor experiencia de negocios, o aquél que es más rico, educado, o aún aquél que es elegante y tiene una buena apariencia o quien tiene una bicicleta.

Déjame describirte dos líderes muy diferentes uno del otro. Uno es un líder de corazón, resultado de una relación real con Dios. El otro es un líder por posición que talvez tenga un título y posiblemente sea un “líder oficial” al frente; el jefe oficial. Jesús dijo que liderazgo posicional no debería existir. Los líderes de la Iglesia son aquellos que están caminando lo más cerca de Dios HOY. Si un hermano o hermana no está caminando cerca de Dios hoy, talvez no sea considerado mucho como un líder. Si alguien la semana pasada talvez no estaba tan cerca de Dios, pero se arrepintió del pecado en su vida y ahora es más capaz de escuchar a Dios, Él es más como un líder esta semana de lo que era la semana pasada. “Ser un líder” es el resultado de una relación con Dios y con el pueblo de Dios. No es debido al título o a la posición. Tenemos muchos líderes en la ciudad donde vivo, pero no tenemos “oficiales”. Un líder esta semana talvez no lo sea la próxima semana. Jesús dijo que toda autoridad en el cielo y en la tierra pertenece a ÉL. Eso aún es verdad. Entonces, tanto cuanto podemos oír Jesús, a quien pertenece toda autoridad, va a ser el mismo tanto de autoridad que alguien tiene—solamente el tanto que él oye a Jesús. Punto final. Jesús dijo que “toda autoridad en el cielo y en la tierra” le pertenece a ÉL. Una persona que no conoce u obedece a Jesús solamente puede ser un líder metafórico. Talvez se necesite obedecer de acuerdo con la conciencia a tal persona si ella tuviere una “posición”, pero realmente sólo es “líder” hasta que conozca, ame y obedezca a la Cabeza, Jesús.

En la Biblia encontramos un ejemplo de esos dos tipos de líderes que son muy diferentes uno del otro. Los dos, Samuel y Saúl, eran líderes del pueblo de Dios, Israel. Samuel era un hombre de Dios que tenía influencia en toda una nación porque conocía a Dios. Samuel tuvo muchas de las cualidades de un rey en Israel—¡pero Samuel no era un rey! Sin embargo, Saúl fue llamado rey. Israel quería tener un rey—quería tener un hombre que sea el jefe. Ellos querían alguien para tomar el lugar de Samuel, y querían un “rey” como las naciones a su alrededor la tenían. De alguna forma el liderazgo puede aparentar ser similar, pero Samuel no tenía una “posición” de autoridad. Samuel tenía como base su relación con Dios, y Saúl tenía su posición/cargo como siendo la base. Samuel no tenía ninguna posición, casa pastoral, ni salario. Él no fue nombrado para el “cargo” de rey. Samuel era simplemente un hombre de Dios que era respetado tanto cuanto un rey, pero no tenía ningún cargo ni posición. Él no era un rey. Él no era un “pastor”. Simplemente amaba a Dios de todo corazón. Y porque oía a Dios, él tenía influencia. Él no tenía ninguna posición… él tenía influencia. Si un hombre realmente conoce a Dios, él va a ayudar al pueblo de Dios. Si él fuere llamado por Dios, él activamente ayudará a las personas. Nuevamente diré: un verdadero hombre de Dios no tiene ninguna posición… Él tiene influencia. Job capítulo 29, es una descripción de un hombre respetado por Dios y hombres, y temido y odiado por satanás. Un hombre así no necesita ningún cargo, titulo o salario. Si fueres como Jesús, no necesitaras ningún “poder”.

Como un ejemplo, si yo soy un carpintero, yo trabajo con madera. Hago sillas, mesas o estantes de madera siendo un carpintero. Si yo soy un albañil, entonces yo hago cosas con ladrillos y mezcla. Algo que yo hago de ladrillos y mezcla es la prueba que yo soy albañil. Algo que yo hago de madera es la prueba de que soy un carpintero. Muy bien, en la Biblia la palabra “pastor” se refiere al don de pastor, funcionando diariamente entre el pueblo de Dios y entre otro­s dones—no como un jefe o “cabeza parlante” en una reunión. ¿Donde está la prueba de que yo soy un pastor? ¡La prueba es que yo amo el pueblo de Dios! Los ayudo día y noche. No necesito un cargo para hacer eso. No necesito un título. No necesito ser el jefe. Yo simplemente amo a las personas con el don que tengo y las ayudo. La prueba de que soy carpintero es la silla que hice. La prueba de que soy un pastor es que yo alimento al pueblo de Dios todos los días, y Ellos están más cerca a Jesús debido a mí. Cuando veo a alguien que forma parte del pueblo de Dios con hambre, eso parte mi corazón. Cuando veo a alguien que forma parte del pueblo de Dios con problemas o en peligro, el corazón de pastor dentro de mí corre atrás de él para protegerlo. Eso es prueba de que soy ungido por Dios para ser pastor. No necesito una credencial. No necesito un certificado colgado en la pared ni un diploma de seminario. Necesito un corazón para amar y hacer el trabajo de Dios y entonces voy a producir un fruto sobrenatural en cualquier área que Él me haya preparado.

¿Eres carpintero? Entonces, haz sillas. ¿Tienes el don de pastor? Entonces ama a las personas—dándoles comida, protegiéndolas y ayudándolas. ¡Eso se aplica a cualquier don! La prueba de cualquier don es el fruto que produce.

Con seguridad, lo opuesto de todo eso también se aplica. Es realmente impresionante el hecho de que los paganos en las áreas de ciencia, medicina e industria exigen que personas con opiniones y críticas, que se dicen autoridades en asuntos, tengan algo para mostrar, algún fruto en sus propias vidas que demuestre que ellas tienen el derecho de pontificar o dar lecciones o condenar a otros.

Es increíble como en el mundo religioso existe mucho menos integridad que hasta incluso los paganos demuestran. En la religión, infelizmente, las personas son frecuentemente más ciegas y prejuiciosas. Crítica, conocimiento, juicios, y hasta sabotaje de relaciones la calumnia fluyen libremente de aquellos con fruto horrible en sus vidas, familias, y asambleas. Increíble, pero cierto, al observar la religión del hombre de cerca y honestamente. Una persona que hace tales cosas como mentir o difamar o actúa como autoridad en ingeniería, medicina, o negocios puede acabar siendo encarcelada. Pero en la religión ella puede fácilmente reunir oyentes entre los medrosos, ingenuos o aquellos que pueden ser cohibidos, chantajeados o elogiados para someterse a la máquina infructífera y a las “autoridades”. Extraño, pero cierto. Eso acontece mucho porque es así que imperios malos mantienen sus números. Miedo y reproches, chismes, indirectas, calumnia o chantaje emocional. No es de sorprender, entonces, que Jesús no fue aceptado en el mundo religioso de Sus días. Pero, podemos aprender con Él y abrazar las Escrituras y procurar por Fruto, no rumores con segundas intenciones, intereses escondidos, presupuestos y egos para proteger.

Bien, se entendió la idea. : )

7/5/2006

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